UNA JORNADA PARA REGALONEAR: FUNCIONARIOS DEL HOSPITAL REGIONAL LLEVARON MÚSICA, CUIDADOS Y COMPAÑÍA A ADULTOS MAYORES
En el marco de los 100 años del Hogar de Ancianos Nuestra Señora del Carmen, trabajadores del HRA organizaron una actividad con masajes, manicura, peluquería, música en vivo y magia. Un encuentro que emocionó a sus residentes y también a quienes participaron.
A veces, el cuidado que hace bien no viene en frascos ni en recetas. También puede tomar la forma de una conversación, una canción conocida o unas manos que ofrecen cariño. Así se vivió la jornada que funcionarios del Hospital Regional de Antofagasta (HRA) compartieron con los residentes del Hogar de Ancianos Nuestra Señora del Carmen, en el marco de la conmemoración de sus 100 años.
La visita se alejó de una atención clínica tradicional. Esta vez, el propósito fue regalar una jornada de bienestar, compañía y entretención. Para hacerlo posible, el equipo organizó un “SPA Mayor” con manicura, cuidado dermatológico, cortes de pelo y masajes kinesiológicos, además de colaciones saludables preparadas por nutricionistas.
La iniciativa nació en la Dirección del hospital, luego de recibir la invitación del hogar para participar en su aniversario. En vez de una visita protocolar, el equipo directivo y las distintas subdirecciones convocaron a la comunidad hospitalaria para preparar una celebración centrada en el afecto y el esparcimiento.
Una cruzada solidaria
Las donaciones de funcionarios y las gestiones voluntarias permitieron reunir los recursos y coordinar las distintas actividades. El compromiso de los equipos hizo posible transformar las dependencias del hogar en un espacio de cuidado y celebración.
El director del Hospital Regional de Antofagasta, Pedro Usedo, valoró el sentido comunitario de la jornada: “Como hospital regional no queríamos quedar ausentes de esta celebración de los 100 años. Creo que es un deber de nuestra institución participar en estas actividades que acercan al hospital a la comunidad. Nuestros funcionarios han querido brindarles un grato momento de esparcimiento donde no solo entregamos atención de salud, sino diversión, entretención y música”.
La enfermera coordinadora del “SPA Mayor”, Rocío Iturra, destacó la respuesta de los equipos y el entusiasmo de quienes participaron: “Fueron alrededor de tres semanas en donde levantamos el proyecto con las distintas subdirecciones y agrupaciones de nuestro hospital para solicitar donaciones. Todos los funcionarios aportaron su granito de arena para hacer esto posible. Los residentes se sintieron muy emocionados al recordar viejas historias de su juventud”.
Un encuentro que también dejó huella en los funcionarios
La jornada fue pensada para regalonear a los adultos mayores, pero el intercambio dejó una huella profunda en quienes llegaron desde el hospital. El cuidado se convirtió también en compañía, conversación y encuentro entre generaciones.
Gloria Moraga, subdirectora de Enfermería del HRA, recordó cómo fue creciendo la participación de los residentes a lo largo del día: “Buscábamos ofrecerles cuidado de manos y masajes para regalonearlos, pero se notaba mucho la necesidad que tenían de compañía. Al principio algunos estaban reticentes, pero después se fue sumando todo el mundo”.
Y agregó: “Nosotros les entregamos compañía, pero también nos vamos con el corazón llenito. Son momentos de meditación, de verlos a ellos y también de mirar nuestro propio futuro. Son cosas indescriptibles las que se sienten; así como ellos ganaron compañía, nosotros nos vamos reconfortados en el alma”.
La jornada terminó entre aplausos, risas y recuerdos compartidos. Los funcionarios llegaron para entregar cariño y cuidados, pero regresaron al hospital con algo más: la emoción de haber acompañado a los residentes y la certeza de que, a veces, una canción, una conversación y un gesto afectuoso también pueden sanar.











