{"id":3590,"date":"2024-04-03T12:25:54","date_gmt":"2024-04-03T15:25:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.hospitalantofagasta.gob.cl\/?p=3590"},"modified":"2024-05-13T15:37:23","modified_gmt":"2024-05-13T18:37:23","slug":"mayor-prevalencia-de-enfermedades-tiroideas-podrian-deberse-a-una-politica-de-yodacion-con-falta-de-pertinencia-regional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.hospitalantofagasta.gob.cl\/?p=3590","title":{"rendered":"<strong>MAYOR PREVALENCIA DE ENFERMEDADES TIROIDEAS PODR\u00cdAN DEBERSE A UNA POL\u00cdTICA DE YODACI\u00d3N CON FALTA DE PERTINENCIA REGIONAL<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-uagb-social-share uagb-social-share__outer-wrap uagb-social-share__layout-horizontal uagb-block-db3c3b11\">\n<div class=\"wp-block-uagb-social-share-child uagb-ss-repeater uagb-ss__wrapper uagb-block-5e79207d\"><span class=\"uagb-ss__link\" data-href=\"https:\/\/www.facebook.com\/sharer.php?u=\" tabindex=\"0\" role=\"button\" aria-label=\"facebook\"><span class=\"uagb-ss__source-wrap\"><span class=\"uagb-ss__source-icon\"><svg xmlns=\"https:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\"><path d=\"M504 256C504 119 393 8 256 8S8 119 8 256c0 123.8 90.69 226.4 209.3 245V327.7h-63V256h63v-54.64c0-62.15 37-96.48 93.67-96.48 27.14 0 55.52 4.84 55.52 4.84v61h-31.28c-30.8 0-40.41 19.12-40.41 38.73V256h68.78l-11 71.69h-57.78V501C413.3 482.4 504 379.8 504 256z\"><\/path><\/svg><\/span><\/span><\/span><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-social-share-child uagb-ss-repeater uagb-ss__wrapper uagb-block-e4677463\"><span class=\"uagb-ss__link\" data-href=\"https:\/\/twitter.com\/share?url=\" tabindex=\"0\" role=\"button\" aria-label=\"twitter\"><span class=\"uagb-ss__source-wrap\"><span class=\"uagb-ss__source-icon\"><svg xmlns=\"https:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 448 512\"><path d=\"M400 32H48C21.5 32 0 53.5 0 80v352c0 26.5 21.5 48 48 48h352c26.5 0 48-21.5 48-48V80c0-26.5-21.5-48-48-48zm-48.9 158.8c.2 2.8 .2 5.7 .2 8.5 0 86.7-66 186.6-186.6 186.6-37.2 0-71.7-10.8-100.7-29.4 5.3 .6 10.4 .8 15.8 .8 30.7 0 58.9-10.4 81.4-28-28.8-.6-53-19.5-61.3-45.5 10.1 1.5 19.2 1.5 29.6-1.2-30-6.1-52.5-32.5-52.5-64.4v-.8c8.7 4.9 18.9 7.9 29.6 8.3a65.45 65.45 0 0 1 -29.2-54.6c0-12.2 3.2-23.4 8.9-33.1 32.3 39.8 80.8 65.8 135.2 68.6-9.3-44.5 24-80.6 64-80.6 18.9 0 35.9 7.9 47.9 20.7 14.8-2.8 29-8.3 41.6-15.8-4.9 15.2-15.2 28-28.8 36.1 13.2-1.4 26-5.1 37.8-10.2-8.9 13.1-20.1 24.7-32.9 34z\"><\/path><\/svg><\/span><\/span><\/span><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-social-share-child uagb-ss-repeater uagb-ss__wrapper uagb-block-6f3b283f\"><span class=\"uagb-ss__link\" data-href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/shareArticle?url=\" tabindex=\"0\" role=\"button\" aria-label=\"linkedin\"><span class=\"uagb-ss__source-wrap\"><span class=\"uagb-ss__source-icon\"><svg xmlns=\"https:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 448 512\"><path d=\"M416 32H31.9C14.3 32 0 46.5 0 64.3v383.4C0 465.5 14.3 480 31.9 480H416c17.6 0 32-14.5 32-32.3V64.3c0-17.8-14.4-32.3-32-32.3zM135.4 416H69V202.2h66.5V416zm-33.2-243c-21.3 0-38.5-17.3-38.5-38.5S80.9 96 102.2 96c21.2 0 38.5 17.3 38.5 38.5 0 21.3-17.2 38.5-38.5 38.5zm282.1 243h-66.4V312c0-24.8-.5-56.7-34.5-56.7-34.6 0-39.9 27-39.9 54.9V416h-66.4V202.2h63.7v29.2h.9c8.9-16.8 30.6-34.5 62.9-34.5 67.2 0 79.7 44.3 79.7 101.9V416z\"><\/path><\/svg><\/span><\/span><\/span><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-uagb-separator uagb-block-22e20cd3\"><div class=\"wp-block-uagb-separator__inner\" style=\"--my-background-image:\"><\/div><\/div>\n\n\n\n<p>En 1979, la autoridad sanitaria del pa\u00eds decret\u00f3 que toda la sal de mesa deb\u00eda contener yodo. Pasadas algunas d\u00e9cadas, estudios evidenciaron que en el norte de Chile, espec\u00edficamente en Calama, esta medida pudo contribuir a un efecto no deseado.<\/p>\n<p><strong>Esta informaci\u00f3n y otros aspectos relacionados, fueron parte de los datos entregados en el simposio internacional \u201cEstado nutricional del yodo, hormonas tiroideas y gestaci\u00f3n\u201d el proyecto FOVI230114, liderado por la Dra. Evelyn Jara Fern\u00e1ndez, acad\u00e9mica de la Facultad de Ciencias Biol\u00f3gicas de la Universidad de Concepci\u00f3n; en conjunto con el Servicio de Ginecolog\u00eda del Hospital Regional de Antofagasta. <\/strong><\/p>\n<p><strong>La Dra. Jara detall\u00f3 que esta visita se da en el marco del proyecto FOVI, el que \u201ctiene como objetivo establecer desde la Regi\u00f3n del Biob\u00edo una red nacional e internacional de estudio de patolog\u00edas tiroideas en el embarazo\u201d. La cient\u00edfica enfatiz\u00f3 que, m\u00e1s all\u00e1 del tema espec\u00edfico del seminario, el d\u00e9ficit de esta hormona en la poblaci\u00f3n chilena es un problema muy extendido, \u201csi lo comparamos con la realidad europea, tenemos cuatro veces m\u00e1s prevalencia de hipotiroidismo y, al parecer, eso est\u00e1 ligado a la pol\u00edtica de yodaci\u00f3n que se dio en el a\u00f1o 1979\u201d. <\/strong><\/p>\n<p><strong>La investigadora detall\u00f3 que \u201cpasaron cerca de 20 a\u00f1os sin que se ajustara esta pol\u00edtica de yodaci\u00f3n, periodo en el que estuvimos expuestos prolongada y sostenidamente a excesos de este mineral en la alimentaci\u00f3n, lo que puede causar enfermedades autoinmunes que tambi\u00e9n finalmente conducen a hipotiroidismo\u201d. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Uno de los expositores de este simposio fue el endocrin\u00f3logo y jefe de Cl\u00ednica del Hospital Erasme de B\u00e9lgica, Dr. Rodrigo Moreno Reyes, quien lleg\u00f3 a Chile en el contexto del mismo proyecto FOVI.\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>El profesional comenz\u00f3 su exposici\u00f3n explicando que tanto la falta como el exceso de yodo provocan efectos nocivos en la salud humana. En personas adultas, la carencia de este mineral puede causar bocio y\/o hipotiroidismo. Esta \u00faltima condici\u00f3n m\u00e9dica (hipotiroidismo) en mujeres embarazadas suele afectar el desarrollo normal del sistema nervioso central del feto, lo que se traduce en una patolog\u00eda conocida como cretinismo.<\/p>\n<p>Moreno explic\u00f3 que los primeros antecedentes de Bocio End\u00e9mico en Chile datan de estudios realizados en los a\u00f1os 50. En esa \u00e9poca los niveles m\u00e1s altos estuvieron en lugares como Ays\u00e9n, Linares y Malleco. Lugares m\u00e1s al norte de estas locaciones como Santiago y Coquimbo arrojaban por esos a\u00f1os \u00edndices m\u00e1s bajos de esta condici\u00f3n de salud.<\/p>\n<p>Otros estudios posteriores, tambi\u00e9n establecieron una relaci\u00f3n Costa Cordillera en la presencia de bocio, con mayores casos en sectores cordilleranos y menos afectados en localidades costeras.<\/p>\n<p>En resumen, en d\u00e9cadas pasadas hab\u00eda un relaci\u00f3n norte-sur y este-oeste en el d\u00e9ficit de yodo en la poblaci\u00f3n infantil. A toda esta informaci\u00f3n, es importante se\u00f1alar que en el norte hab\u00eda menos casos que en el sur de chile y, dentro de esta tendencia, m\u00e1s casos en sectores cercanos a la cordillera que en zonas costeras.<\/p>\n<p>Ante este panorama, en 1979 el pa\u00eds adopta la medida de agregar a la sal de mesa 100 partes por mill\u00f3n de yodo a la sal de mesa. (100ppm o 1mg\/k).<\/p>\n<p>Estudios posteriores, a contar de la d\u00e9cada de los 90, demostraron que la poblaci\u00f3n escolar presentaba altos \u00edndices de yodo, m\u00e1s all\u00e1 de la norma recomendada por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.<\/p>\n<p>El doctor en ciencias m\u00e9dicas, detall\u00f3 que la norma para medir el yodo en el cuerpo es a trav\u00e9s de muestras de orina. La medida utilizada es de miligramos por litro (ug\/L) y los rangos adecuados deben ir de 100 a 199 ug\/L, con un l\u00edmite m\u00e1ximo de 299 ug\/L.<\/p>\n<p>Al testear menores de edad de Punta Arenas, Temuco, Santiago y Calama, todos arrojaron niveles por sobre la norma en 1994. Todas estas ciudades estaban por sobre la norma, con la capital de la provincia El Loa encabezando el ranking con 1.000 ug\/L, le segu\u00edan Punta Arenas con 800 ug\/L, Santiago con cerca de 700 ug\/L y Temuco con 600 ug\/L.<\/p>\n<p>En el caso de Calama, mediciones del 2001 dieron resultados similares. Estudios de 2003 y 2012 arrojaron valores cercanos a los 500 ug\/L, que si bien arrojaron una disminuci\u00f3n de los niveles, a\u00fan estuvieron muy por encima de lo considerado como saludable.<\/p>\n<p>Un dato que coincide con el menor grado de yodo en orina, fue que en 2.000 la autoridad sanitaria redujo la obligatoriedad de yodo en sal de mesa de 100 partes por mill\u00f3n a 40 partes por mill\u00f3n. Ambos casos parecen estar relacionados, opin\u00f3 el profesional.<\/p>\n<p>Moreno acot\u00f3 que el exceso de yodo contribuye a la aparici\u00f3n de enfermedades tiroideas autoinmunes, relacionadas con el hipotiroidismo. Como ejemplo se\u00f1ala que Punta Arenas, donde los niveles de yodo son inferiores en la poblaci\u00f3n, hay muchos menos casos enfermedades tiroideas autoinmune que en Calama.<\/p>\n<p>Para el profesional, al parecer aqu\u00ed estamos frente a un caso en que pol\u00edticas nacionales no consideraron particularidades regionales, provocando un deterioro en la salud de grupos humanos espec\u00edficos, condicionados por el territorio.<\/p>\n<p>Ante esta realidad, destac\u00f3, vale la pena preguntarse si el exceso de yodo en el pa\u00eds estar\u00eda provocando una mayor prevalencia de hipotiroidismo a nivel pa\u00eds. Mientras en Europa los \u00edndices son de un 5% en Chile alcanza el 19%.<\/p>\n<p>Responder a esta pregunta en el pa\u00eds a\u00fan no es posible puesto que falta un sistema de vigilancia en Chile que permita una pol\u00edtica de yodaci\u00f3n adecuada, concluy\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1979, la autoridad sanitaria del pa\u00eds decret\u00f3 que toda la sal de mesa deb\u00eda contener yodo. Pasadas algunas d\u00e9cadas, estudios evidenciaron que en el norte de Chile, espec\u00edficamente en Calama, esta medida pudo contribuir a un efecto no deseado. 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